En Chile, miles de personas se encuentran aisladas debido a fuertes inundaciones que han destruido aproximadamente 2.800 viviendas. El ejército y el gobierno del presidente Kast trabajan en la asistencia a los damnificados, declarando emergencia en las zonas afectadas.
Este desastre natural, de una magnitud no vista desde 1997, ocurrió con escaso aviso. Expertos vinculan estos fenómenos extremos al cambio climático y al fenómeno de El Niño, advirtiendo sobre futuras consecuencias similares en Argentina y otras regiones del mundo.