Las consecuencias del fenómeno de El Niño se hacen sentir con fuerza en Sudamérica, provocando lluvias torrenciales en Chile y nevadas importantes en la cordillera.
Estos eventos climáticos extremos, que se esperaban tras años de sequía por La Niña, están generando inundaciones y situaciones críticas que se prevén se extiendan por meses. El gobierno argentino también monitorea la situación, anticipando un impacto significativo en la región pampeana.