El mercado laboral argentino muestra una creciente informalidad, con un 50% de trabajadores en negro y un aumento de quienes buscan empleo a través de aplicaciones. La situación contrasta con el crecimiento de sectores como el agro (4,6%), la minería (15,7%) y la energía (8%).
Mientras algunos sectores económicos experimentan un crecimiento, otros como la industria, la construcción y el comercio, que son los principales generadores de empleo, muestran un declive. Esta "Argentina fracturada" evidencia una profunda desigualdad económica.