El comercio electrónico muestra un crecimiento interanual del 41%, pero este aumento no logra compensar la significativa caída en otros rubros del consumo.
Se enfatiza que, a pesar del auge de las compras online, el consumo presencial sigue siendo predominante y continúa en descenso.
La idea de que el comercio electrónico podría estar compensando la baja generalizada del consumo es refutada por los datos, que muestran una contracción generalizada.