Sandra continúa relatando su proceso de liberación en la Iglesia Universal, mencionando una palabra clave que la impactó profundamente: "cualquiera que oiga mi palabra y la ponga en práctica, será semejante al hombre sabio que construyó su casa sobre la roca".
A través de la práctica de las enseñanzas, logró su liberación total, eliminando dolores físicos, cargas emocionales y mejorando su situación económica. La palabra de Dios también le brindó la sabiduría necesaria para perfeccionarse y salir adelante.
Se enfatiza que no solo sus dolencias físicas desaparecieron, sino también las peleas familiares, y que ahora disfruta de una vida feliz con sus hijos, libre de nerviosismo y tristeza. La timidez también fue superada, y ahora colabora activamente en los grupos de la iglesia.