Se llevó a cabo una oración especial para la sanación y liberación de personas que sufren enfermedades, dolores y problemas que afectan su paz y alegría, incluyendo casos desahuciados por la medicina.
Se consagró un vaso con agua, pidiendo que al beberla, los tormentos, males y dolores sean desechados, y que la persona reciba fuerzas para luchar y vencer, invocando el nombre de Jesús.
Se enfatiza que aquellos que concuerdan con la oración y beben el agua consagrada serán libres del mal y obtendrán la fortaleza necesaria para superar sus adversidades.