Una invitada relató experiencias de discriminación xenófoba que sufrió al mencionar su origen jujeño y boliviano.
Contó que en Buenos Aires, al decir que era de Jujuy, algunos la asociaban con su primo Milo Jota y se reían. Sin embargo, también vivió situaciones de agresión verbal directa, como cuando un desconocido le preguntó de forma despectiva cuánto cobraba por dos horas, lo que la llevó a enfurecerse.