Se expone una situación de abuso laboral en un restaurante, donde los mozos se ven obligados a pagar de su propio bolsillo cuando los clientes se van sin abonar la cuenta. La situación genera indignación y se califica como un atropello por parte del empleador.
Se relata el caso de una moza que tuvo que cubrir el consumo de una mesa de cinco personas. La solidaridad entre los trabajadores se manifiesta en una "vaquita" para saldar la deuda, evidenciando la precariedad laboral que sufren.