Se informa sobre el aumento del costo de la licencia de conducir profesional en la provincia de Buenos Aires, que alcanzaría entre 200 y 300 mil pesos, afectando especialmente a jubilados y trabajadores del volante.
Se critica la gestión de Kicillof por estos aumentos y se compara la situación con la dificultad para obtener la licencia, detallando las trampas y el diseño del examen teórico y práctico, que parece orientado a que los postulantes fallen.
Se relata una experiencia personal del conductor al intentar renovar su licencia, describiendo las trampas del examen y la burocracia, lo que lleva a cuestionar la finalidad de estos procedimientos y la posible intención de recaudar dinero a través de multas y renovaciones.