Se ofrecen consejos sobre la correcta conservación de la carne una vez comprada. Se recomienda frizar la carne, incluso si se compra solo un kilo, para asegurar su durabilidad. Se aconseja sacar la carne de la bolsa original y guardarla en recipientes de vidrio en la heladera, ya que el plástico no congela de la misma manera.
Se enfatiza que la carne necesita frío constante y que el vidrio es el material más aconsejable para su conservación, tanto para la carne como para el pollo. El objetivo es mantener la frescura y evitar la proliferación de bacterias.