Una argentina residente en México relata la incomodidad y el hostigamiento que sufren los compatriotas en el extranjero tras la final del Mundial, manifestando sentirse mal en su trabajo y en la calle, llegando a ser insultada como "ladrona".
La situación se agrava con mensajes de odio que generan dolor, y la persona afectada expresa no entender por qué se fomenta este rencor, especialmente cuando muchos argentinos en el exterior no comparten las opiniones de quienes critican al país.
Se menciona que este sentimiento de rechazo no se limita a México, sino que también se percibe en España e Italia, países donde los argentinos se sienten incómodos e incluso agredidos. La viralización de este odio en redes sociales es alarmante.
Se compara la situación con la reacción en Italia, un país que ni siquiera participó en el mundial, pero donde los argentinos también son objeto de hostilidad. La frase de Lisandro Martínez, "La caída de los grandes es la felicidad de los mediocres", se utiliza para describir a quienes celebran la derrota argentina.