Se debate la actitud de los jugadores argentinos en el vestuario previo a la final, analizando las expresiones de Dibu Martínez, Licha y Enzo Fernández. Se cuestiona si las palabras de Messi, pidiendo tranquilidad y enfocarse en el juego, fueron dichas a propósito para ser escuchadas, dado que no estaban dentro del vestuario sino en el pasillo previo a la salida a la cancha.
Se mencionan posibles investigaciones de la FIFA relacionadas con la bandera de Malvinas y agresiones, y se debate si estos factores pudieron influir en la tensión pre-partido. Se descarta la idea de que Enzo Fernández esté llorando, sugiriendo que pudo ser por otras razones como un estornudo o emoción.