El partido final del Mundial se caracterizó por la tensión y la paridad, con ambos equipos mostrando conocimiento mutuo y respeto. España, conocida por su juego de tenencia y posesión, se encontró con una Argentina más defensiva, pero la barrera defensiva se mantuvo firme en ambos lados.
La estrategia de los entrenadores, Lionel Scaloni y Luis de la Fuente, amigos personales, fue un factor clave. Se analiza la decisión de Scaloni de sacar a Nico González e ingresar a Paredes, así como la lectura del planteo argentino por parte del entrenador español.
A pesar de la derrota, se destaca la mentalidad y el corazón de la selección argentina, así como las actuaciones individuales de jugadores como Tagliafico y el Cuti Romero, quien tuvo que retirarse por lesión. Se reconoce que el deporte a veces presenta resultados adversos.
La situación de los entrenadores es incierta. Lionel Scaloni ha indicado que continuará hasta diciembre, pero no está claro si renovará su contrato. Por su parte, Lionel Messi no ha hecho declaraciones oficiales sobre su futuro, dejando abierta la posibilidad de que este haya sido su último partido.