El sistema de vigilancia "Smart Sampa" en Sao Paulo, que utiliza reconocimiento facial para monitorear a 24 millones de habitantes, ha generado controversia. Diseñado para proteger a los ciudadanos, el sistema ha sido vinculado a casos de detenciones erróneas y discriminación racial.
Ayelton Alves, residente de la favela más grande de Sao Paulo, relató su experiencia de ser arrestado erróneamente debido a un error humano en la identificación facial. A pesar de que su caso fue finalmente aclarado, la persecución policial lo traumatizó a él y a su familia.
Las autoridades defienden la efectividad del sistema, que presume una tasa de error de apenas el 1% y atribuye casos como el de Alves a excepciones. Sin embargo, un informe de transparencia de la alcaldía de 2025 reveló 82 detenciones erróneas en seis meses, lo que aviva las sospechas de sesgo racial.