El entrevistado relata un violento episodio en el que recibió siete disparos tras un intento de robo a un vendedor de drogas. Tras el ataque, quedó inconsciente y fue internado, llegando a estar cinco días en coma.
A pesar de la gravedad de sus heridas y de haber sido operado, escapó del hospital porque su deseo de consumir era más fuerte. Regresó al barrio y continuó con su adicción.