Gendarmería desbarató una banda narco que operaba en Jujuy y Salta, deteniendo a siete personas de un clan familiar y secuestrando más de 61 kilos de cocaína. La investigación, que comenzó hace seis meses, incluyó 12 allanamientos simultáneos y el secuestro de armas, municiones, vehículos, dólares y pesos argentinos.
La droga estaba oculta en un vehículo con modificaciones para tal fin. Un perro detector de narcóticos alertó sobre la presencia de estupefacientes en el interior del rodado. La droga, envuelta en paquetes amarillos, se encontraba en los sectores del torpedo y zócalos del automóvil.
Uno de los integrantes de la organización criminal coordinaba las operaciones desde una cárcel federal a través de su teléfono celular.