El recibimiento de la Selección Argentina tras el Mundial fue un "acto de justicia", según expresaron los panelistas. A pesar de las condiciones climáticas adversas, con lluvia y frío, miles de personas se acercaron a las calles para celebrar al equipo.
Se destacó la diferencia entre los rostros de los jugadores al descender del avión y al llegar al predio de la AFA, mostrando una notable mejora en su ánimo a medida que avanzaba el micro y se contagiaban del fervor popular.
El segmento también reflexionó sobre cómo este recibimiento pudo haber ayudado a los jugadores a asimilar la tristeza de la derrota en la final, transformando la percepción de una caída en un logro significativo. Se enfatizó que en un país que a menudo critica al segundo puesto, este Mundial comenzó a cambiar esa mentalidad, reconociendo la dificultad de llegar a una final.
Se consideró que el recibimiento fue "merecidísimo" y que le dio un cierre acorde al mundial vivido, como si se hubiera extendido un día más en casa, con el equipo y el cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni.