La selección argentina arribó al aeropuerto de Ezeiza y fue recibida por una fanfarria y autoridades de la AFA, encabezadas por Chiqui Tapia. Los primeros en descender fueron Scaloni y el capitán Otamendi, en ausencia de Messi.
El recibimiento, comparado con el de un jefe de estado, incluyó la presencia de familiares de los jugadores. A pesar del mal tiempo, numerosos fanáticos se congregaron en el aeropuerto y a lo largo de la autopista para saludar al equipo.
Los jugadores optaron por un saludo espontáneo en lugar de participar en festejos organizados por el gobierno. La AFA compartió un video que resume la emotiva bienvenida, destacando el cariño de la gente expresado tras la final del mundial y la semifinal contra Inglaterra.