Andy Burgham, nuevo primer ministro de Gran Bretaña, reafirmó el apoyo incondicional a Ucrania, continuando la política de su predecesor, Starmer. En un esfuerzo por revitalizar la economía, Burgham anunció una reducción del IVA.
En paralelo, un buque de guerra ruso realizó ejercicios con munición real cerca de las costas británicas, coincidiendo con el día de la asunción del nuevo primer ministro. Este hecho eleva la tensión en la región.