El nuevo primer ministro británico reafirmó el apoyo incondicional del Reino Unido a Ucrania, asegurando que no habrá cambios en la política de apoyo al país en su conflicto con Rusia.
Se comunicó con el presidente ucraniano Zelensky para garantizar este respaldo absoluto, destacando la continuidad de la postura británica.
El primer ministro también mencionó su intención de contactar a Donald Trump para mediar en el conflicto.