Se narra la escalofriante leyenda del "enano vampiro" del barrio de Flores. La historia se centra en Vélez, un enano que formaba parte de un circo de bajo presupuesto y que, según los relatos, era sospechoso de desangrar animales y succionar la yugular de mascotas.
Se cuenta que Vélez, proveniente de Rumania, era un hombre callado y pálido, con ojos rojizos, que generaba temor entre sus compañeros de circo. Un carromato fue testigo de cómo Vélez era descubierto succionando la yugular de una monita tití, mascota del circo. Tras este incidente, se cree que huyó del barrio.
Existen dos versiones sobre su desaparición: una sugiere que el clima húmedo de Buenos Aires le sentó mal, mientras que otra afirma que aún deambula por el cementerio de Flores, debilitado. Una tercera versión, más ligada a la época de la dictadura militar, plantea que la leyenda del enano vampiro fue creada para disuadir a la gente de salir a la calle por las noches, manteniéndola controlada.