Se reitera la necesidad de transparencia en la FIFA, advirtiendo que la falta de ella podría tener consecuencias negativas para todos.
Se menciona que la FIFA, una organización opaca, maneja un poder inmenso y que sus miembros clave están bajo investigación por lavado de dinero y otros delitos.
Se anuncia una marcha contra la FIFA el 22 de julio en el Obelisco, exigiendo transparencia y protestando por el supuesto "robo" de la Copa del Mundo.