Se prepara un postre llamado "huevos a la nieve", comenzando con la elaboración del merengue. Se explica que la proporción es el doble de azúcar que de claras, aunque se menciona que existen recetas modernas con menos azúcar. Se describe la técnica tradicional que utilizaban las abuelas, cocinando los merengues en leche caliente para que queden como "hilachas flotantes".
Posteriormente, se prepara la crema inglesa, enfriándola rápidamente. Se combinan los merengues cocidos con la crema de vainilla para obtener el postre final. Se mencionan también los "pirulines" y su dificultad para desenvolverlos, como un recuerdo nostálgico.