Se aborda el "vacio existencial" post-Mundial, comparándolo con la necesidad de un psicoanalista para superarlo. El Dr. José Abadi explica que este sentimiento surge tras la finalización de un evento que generó alta tensión y emoción colectiva.
Abadi señala que la sensación de "mundo despoblado" y el "¿y ahora qué?" son naturales. Sin embargo, aclara que no se trata de una pérdida dramática, sino de la atenuación de una emoción intensa. A medida que la tensión física disminuye, el mundo se irá llenando nuevamente de proyectos alternativos y la cotidianidad.
Se presentan datos de una encuesta que reflejan la alta implicación emocional de los argentinos con el Mundial, con un 82% deseando la victoria de la Copa. Un porcentaje significativo de personas sentía que el partido se jugaba desde afuera, y un 16,9% experimentaba dificultad para concentrarse en otras cosas.