Se explica que los demonios habitan en las tinieblas morales y espirituales, donde no hay luz de Dios.
Algunos demonios están en prisiones de oscuridad esperando el juicio final, mientras que otros rondan libres en la tierra. Cuando la luz en una persona se convierte en tinieblas por asociarse con el pecado, se vuelve vulnerable a la actividad satánica y a los ataques del diablo. La oscuridad en la vida de una persona se convierte en un imán para la actividad satánica y un derecho legal para que los demonios actúen.
Cronica TV
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El pecado convierte la luz en tinieblas, atrayendo la actividad satánica
Tensión: discusión (60°)
Eje político: Centro