Se analiza el Mundial como un "negocio mundial", destacando las cifras récord de asistencia y ganancias para la FIFA. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, lo calificó como "el acontecimiento más extraordinario en la historia de la humanidad".
El Mundial expandió su formato a 48 equipos, con 104 partidos disputados en 16 ciudades de Estados Unidos, México y Canadá. Se registraron estadios llenos, con un promedio de 65.000 espectadores por partido, sumando un total de 6.6 millones de espectadores presenciales. Se estima que la audiencia global superó los mil millones de personas.
La FIFA obtuvo utilidades por 9 mil millones de dólares. La Federación Española de Fútbol recibió 50 millones de dólares como campeona, y la Selección Argentina, como subcampeona, obtuvo 30 millones de dólares. Se menciona que los premios en dólares a los jugadores argentinos fueron pesificados, pero que actualmente, sin brecha cambiaria, esto no representaría un problema.