La economia argentina atraviesa un momento complejo, donde la inflacion y la perdida del poder adquisitivo de los salarios son temas centrales. Si bien en los ultimos dos meses las paritarias habrian ganado terreno frente a la inflacion, la perdida acumulada en el año sigue siendo significativa.
Sectores como finanzas, mineria y agropecuario son los unicos que logran ganarle a la inflacion en sus cierres paritarios. La mayoria de los sectores, incluyendo la administracion publica y gran parte del sector privado, no logran acuerdos salariales acordes a la inflacion, a pesar de la reciente baja del 1,9%.
Los aumentos tarifarios, el transporte, la educacion y, sobre todo, los alimentos, impactan fuertemente en el bolsillo de los argentinos. Se observa una caida en el consumo de carne vacuna, con cortes como el asado y la carne picada superando el 33% de aumento.
En contrapartida, el gobierno celebra un record de exportaciones, proyectando un ingreso de divisas de mas de 7 mil millones de dolares para el segundo semestre. Esto explicaria la compra de dolares por parte del Banco Central. Sin embargo, se critica que las exportaciones se basan en productos primarios, hidrocarburos y energia, reflejando una economia "primarizada". Las ventas internas caen, mientras las exportaciones aumentan, generando superavit comercial.
Los empresarios advierten al ministro de economia, Caputo, sobre la caida de ventas (8-10% mensual) y la preocupacion por los salarios que representan el 60% de sus costos, a pesar de que el gobierno busca mantener las paritarias por debajo del 2%.