El norte de Chile se encuentra bajo una grave emergencia por intensas lluvias que han dejado al menos 10 fallecidos, 2,200 damnificados y más de 100,000 personas aisladas. El presidente José Antonio Kast decretó estado de catástrofe en las regiones de Coquimbo y Atacama.
Las precipitaciones extremas, inusuales en zonas desérticas, han provocado el desbordamiento de ríos y el bloqueo de caminos por el lodo, aislando a numerosos pueblos. Las autoridades comparan la situación con eventos de 1997, pero señalan una intensidad sin precedentes.
Se están desplegando tractores y helicópteros para las tareas de rescate. El estado de catástrofe permite el despliegue militar y agiliza la ayuda. Se insta a la población a evitar zonas de riesgo y seguir las indicaciones oficiales.