El consumo de carne vacuna experimentó una caída del 11% en el primer semestre del año. Según un informe, la menor producción, la reducción de stocks para el mercado interno y el aumento de precios impactaron negativamente en el consumo.
En contrapartida, las ventas de carne vacuna al exterior crecieron un 10,2%, evidenciando una tendencia de mayor exportación en detrimento del consumo local.