Se continúa analizando la teoría de que el resultado del Mundial podría estar influenciado por las próximas elecciones de la FIFA. Se menciona que la UEFA no apoyaba a Infantino, y que la Federación Española buscaba un candidato alternativo. La FIFA, para asegurar la reelección de Infantino, podría haber necesitado un campeón europeo.
Se plantea la hipótesis de que Infantino habría prometido beneficios a España para obtener su apoyo. Se discute el poder de Donald Trump y su posible influencia en las decisiones de la FIFA, sugiriendo que si Trump se pronunciara, Infantino no podría actuar en contra.
Se cuestiona la veracidad de las acusaciones de racismo contra Argentina en redes sociales, atribuyéndolas a campañas organizadas. Se menciona que el FBI investiga la manipulación de las apuestas deportivas.