Se genera debate sobre el alto precio de las entradas para el Mundial en Estados Unidos, criticando que sean inaccesibles para la clase media argentina.
Se menciona que el dólar barato en Argentina no se traduce en precios accesibles para estos eventos, y se compara la situación con el Mundial de Qatar.
Se ironiza con la declaración de Trump sobre los precios, mientras se cuestiona la lógica detrás de los costos elevados y la posible reventa.