Se aborda el tema del alto precio de las entradas y la reventa, generando vergüenza y malestar entre los asistentes. Las familias que llegaron al estadio se encuentran con dificultades para acceder a los tickets.
Se critica la figura de la "reventa oficial", donde los precios se inflan considerablemente. Se compara la situación con la legalidad de la reventa en Estados Unidos, donde los tickets se pueden subir y revender, pero se cuestiona la ética de estos precios elevados en Argentina.