Los jugadores de la Selección Argentina, tras una concentración de 50 días, tendrán solo diez días de vacaciones antes de reincorporarse a sus clubes para la próxima fecha FIFA en septiembre. El inicio de los torneos europeos a fines de agosto complica aún más el panorama.
La corta ventana de descanso y la inminente reanudación de competencias plantean un desafío para los futbolistas, quienes deberán adaptarse rápidamente a las exigencias de sus equipos.