Se discute la posible ausencia de los jugadores clave de la selección argentina en los festejos de regreso al país. Se sugiere que, tras la final del Mundial, los referentes no tendrían el "espíritu" de participar en un gran festejo, a diferencia de lo ocurrido en 2022.
Se interpreta que los jugadores no celebraron efusivamente en el vestuario y que, al ser posiblemente el último Mundial de Messi, el sentimiento predominante sería el agradecimiento y no la euforia. Se menciona que Messi se dirige a vacaciones y luego al Inter Miami, sin planes de un regreso inmediato a Argentina.
Se valora el recorrido del equipo y el agradecimiento del pueblo argentino, más allá del resultado final. Se resalta el orgullo por la representación del país y la bandera, mereciendo el reconocimiento de la gente.