Se observa la salida de autos y camionetas blindadas del predio donde se encontraba la Selección Argentina, indicando el comienzo del regreso de los jugadores a sus domicilios. El operativo de seguridad, que inicialmente contaba con 8.000 efectivos, comienza a desmantelarse.
Los jugadores han sido liberados y se tomarán vacaciones antes de unirse a sus respectivos equipos para la próxima temporada europea o local. Se destaca el contraste entre el Mundial y la inminente liga argentina.