Se reportan incidentes violentos entre independentistas del País Vasco y aficionados que celebraban el partido de España. La tensión escaló durante la visualización del encuentro, con enfrentamientos y el lanzamiento de botellas.
Estos hechos se enmarcan en un contexto de reivindicaciones independentistas en regiones como el País Vasco y Cataluña. La exhibición de banderas generó divisiones y provocó choques entre grupos con posturas políticas opuestas, evidenciando las tensiones latentes en la sociedad española.