Se denuncia la provocación de un piloto español a los pasajeros argentinos de un vuelo durante la final del mundial. El piloto habría anunciado que España ganó el partido, a pesar de que Argentina se coronó campeón.
La acción del piloto es calificada como una "locura" y una falta de respeto, especialmente considerando que el vuelo estaba lleno de argentinos. Se cuestiona su profesionalismo y se sugiere que podría tener consecuencias laborales.
Se debate si el piloto es español o chileno, y se critica su actitud, especialmente por haberlo hecho en pleno vuelo y sin considerar la sensibilidad de los pasajeros argentinos.