Un fuerte operativo se desarrolla en Chile tras un temporal que ha causado inundaciones y desplazamientos de tierra.
El ejército está llevando a cabo tareas de evacuación en las zonas más afectadas, donde el agua y el lodo dificultan las labores de rescate, que en muchos casos deben realizarse por aire.
A pesar del riesgo, algunas personas se niegan a abandonar sus hogares por temor a perder sus pertenencias. A diferencia de otras situaciones, existe un operativo de rescate estructurado con la colaboración de bomberos, defensa civil y militares.
Las lluvias han provocado el desborde de ríos, anegamientos y daños en viviendas e infraestructura. Más de 240 personas han sido rescatadas hasta el momento, y los equipos de emergencia continúan asistiendo a los damnificados.