Cecilia relata su experiencia en un concurso de cocina nacional que la llevó a Perú, donde presentó un locro cocinado con su abuela y el alfajor de oliva como postre. Su participación y el éxito del alfajor en el evento destacaron su talento culinario.
El alfajor de oliva, en particular, generó gran impacto en Perú y en ferias posteriores, agotándose rápidamente. Este reconocimiento subraya la originalidad y el sabor excepcional del producto, consolidando la posición de Cecilia como una destacada cocinera y pastelera.