San Antonio de Areco se presenta como la capital nacional de la tradición, un lugar donde el tiempo parece haberse detenido y la cultura gauchesca se mantiene viva.
Se destaca el Museo Gauchesco Ricardo Guiralde, que evoca la figura del gaucho y la obra de Don Segundo Sombra, con un ambiente que huele a pastizal y leña, reflejando la historia de la región.
La ciudad funciona como un museo a cielo abierto, preservando su cultura colonial y sus talleres artesanales, ofreciendo alternativas rurales y de relajación para los visitantes.