Se analiza la victoria de España en el Mundial, destacando la figura de Rodri y el desempeño del equipo. Se compara con la actuación de Messi y Mbappé en el torneo.
Se cuestiona la relevancia del partido por el tercer y cuarto puesto, argumentando que no tiene sentido para los jugadores y que solo responde a intereses comerciales.
Se resalta la solidez defensiva de España, con 38 partidos invictos, y se analiza el rendimiento del arquero, a pesar de no ser uno de los más reconocidos. La posesión de balón y la defensa colectiva fueron claves en su éxito.