Manu Jove describe la situación del transporte en Nueva York durante el Mundial, destacando los exorbitantes precios de los pasajes de tren. Un trayecto que normalmente cuesta 8 dólares, se eleva a 100 dólares debido a la alta demanda generada por el evento deportivo.
Esta situación evidencia la especulación y el impacto económico del Mundial en la ciudad, afectando tanto a locales como a turistas. La recomendación es utilizar el tren como medio de transporte más rápido y efectivo, a pesar de su elevado costo.