La búsqueda de alojamiento en Nueva York para la final del Mundial se ha convertido en una tarea costosa y complicada. Los precios de los hoteles han aumentado exponencialmente, aprovechando la alta demanda de visitantes.
Hoteles que normalmente costarían entre 200 y 500 dólares, ahora superan los 500 y 1000 dólares respectivamente. Incluso zonas como Nueva Jersey y Brooklyn, que solían ser opciones más económicas, presentan tarifas elevadas. Algunos optan por viajar a Boston y tomar el tren, pero los precios del transporte también se han disparado, pasando de 13 a 105 dólares para el trayecto al estadio.