Se implementará un estricto operativo de seguridad en Nueva York para la final, que limitará el acceso al estadio. Quienes no posean entrada no podrán utilizar el transporte público hacia la zona, incluyendo trenes, subtes y colectivos.
La medida busca evitar aglomeraciones y garantizar la seguridad, ya que los autos tampoco podrán acercarse a menos de una milla del estadio. Se advierte que será imposible acercarse a las inmediaciones sin ticket.