Los precios de las entradas para el Mundial en Estados Unidos alcanzan cifras exorbitantes, con reventas que superan los 9.500 dólares. La FIFA ha habilitado una plataforma de reventa oficial, pero los precios siguen siendo inaccesibles para la mayoría de los fanáticos.
El delantero español Borja Iglesias calificó la situación de "vergüenza", criticando los altos costos y la especulación. A pesar de las quejas, la demanda de entradas se mantiene alta, impulsada por la posibilidad de que sea el último Mundial de Lionel Messi.