Sebastián Daniel Bonafé fue imputado por homicidio triplemente agravado tras el femicidio de Mercedes en Junín. Se le acusa de asesinar a la víctima embarazada de 7 meses, el rapto de la niña de 7 años y la desobediencia a la orden de alejamiento.
La autopsia determinó que la causa de muerte fue un fuerte golpe en la cabeza, posiblemente producido por un hacha secuestrada en el bolso del agresor, y no un disparo como se pensó inicialmente. Bonafé también tenía cortes en el cuerpo.
El crimen, perpetrado con extrema violencia, se llevó a cabo mientras la hija de la víctima se encontraba presente. Bonafé planeaba matar también a la pareja de Mercedes, Jonathan, pero escapó con la niña antes de que este regresara de trabajar. La rápida actuación policial, alertada por cámaras de seguridad y un docente, permitió la detención del agresor.