El agresor de una niña de 11 años en Puan, Alberto Martín del Valle, intentó llevarla a Buenos Aires para realizarle un aborto clandestino, ante el embarazo producto de la violación.
La víctima fue llevada a un lugar clandestino donde le practicaron el procedimiento, pero no lograron interrumpir el embarazo. Este hecho, lejos de ser un intento de solución, se suma a la gravedad de los delitos cometidos por el agresor.
Se cuestiona la acción del agresor y la falta de intervención estatal para proteger a menores en situaciones de vulnerabilidad.