Roberto, víctima de un robo en el conurbano, relata cómo la inseguridad lo ha llevado a tomar medidas extremas, como dejar su auto en la calle en lugar de guardarlo en el garaje para minimizar riesgos. Expresa su frustración ante la situación y la necesidad de aprender a defenderse ante la falta de seguridad.
Describe la dificultad de vivir en un contexto donde la protección del hogar se vuelve cada vez más compleja, con rejas, cámaras y alarmas que no garantizan la seguridad total. Menciona la posibilidad de tener que armarse para defenderse, ante la ausencia de soluciones efectivas por parte de las autoridades.
Roberto reflexiona sobre la intención de los delincuentes, quienes podrían haber buscado robar el auto de su hija o ingresar a su casa. La prioridad, según él, es evitar que entren a su hogar y lastimen a su familia o a sus perros.
Se destaca la impotencia y el miedo ante la posibilidad de que los delincuentes ingresen a la vivienda, a pesar de todas las medidas de seguridad implementadas. La situación genera una constante incertidumbre y la necesidad de estar siempre alerta.