La previa de la final del Mundial entre Argentina y España se vive con gran expectativa en las afueras del estadio. La ceremonia inaugural ya comenzó con fuegos artificiales y shows musicales, pero un grupo de hinchas aún busca entradas, con la esperanza de conseguirlas a último momento a precios que, aunque elevados, serían menores a los que pagaron otros espectadores.
La situación de quienes no consiguieron entrada genera angustia, a pesar de la posibilidad de disfrutar del ambiente festivo. Se relatan historias de fanáticos que viajaron desde distintas partes del país e incluso del extranjero, como un mexicano que exhibe una camiseta de Messi firmada, y otros que esperan hasta último momento con la esperanza de ingresar al estadio.