En El Bolsón, la producción de frutos rojos se beneficia de un entorno privilegiado para el cultivo de fruta fina. Las bajas temperaturas y las horas de hielo características de la región son cruciales para el desarrollo de estas especies.
Se trabaja en la multiplicación de variedades poco comunes en el país, como grosellas rojas y diversas tipos de frambuesas. El objetivo es ofrecer al mercado productos de alta calidad, conocidos como "premium", que se distinguen por su sabor y características únicas.
La región presenta un clima favorable para la producción de plantas, lo que permite obtener frutos sanos y de excelente calidad. Esta ventaja natural, combinada con el conocimiento técnico, posiciona a El Bolsón como un centro importante para el cultivo de frutos rojos.